La secretaria técnica de Aeceriber. Elena Diéguez, reconoció la situación de crisis en la que se encuentra el porcino ibérico “como el resto de sectores, aunque quizá un poco más difícil para éste”, sin embargo señaló que quizá es el momento para determinar las estrategias a llevar a cabo salvando los aspectos que hacen singular al cerdo ibérico, “protegiéndolo, manteniéndolo, diferenciándolo e informando muy bien a los consumidores” para poner los pilares para el futuro. “Ahora no podemos hacer mucho más” aseguró en las jornadas profesionales celebradas en el marco de AGROMAQ, indicando que el consumidor está en una mala situación económica y no puede gastar mucho dinero en comer, “menos en un producto que es más caro de lo habitual, no se hacen bocadillos de jamón ibérico”.
Para Elena Diéguez, una de las salidas a la complicada situación del sector pasa por la apertura de mercados exteriores y afianzarlos “pero para todo tipo de producción de ibérico, desde bellota a cebo”, pero lo importante “es que el sector sea capaz de sobreponerse a este momento y saber las causas que han llevado a esta situación e impedir a toda costa que esto se vuelva a producir”.
La secretaria técnica de Aeceriber indicó también que la llegada de “advenedizos” ha hecho mucho daño a un sector que en un informe realizado en 2007 decía que el 60% de los productores de blanco “estaban dispuestos a producir ibérico”. Para Diéguez, “es una realidad, consecuencia de la globalización que vivimos en todos los mercados y estará ahí siempre, es una ‘amenaza’ que tenemos que asumir, igual que se pueda producir ibérico en otros países como China, Brasil o en cualquier sitio”. Pero los advenedizos de la industria, explicó, “han hecho mucho daño y a los productores de blanco no los calificaría de advenedizos, son unos grandes profesionales”. Para Elena Diéguez, los verdaderos advenedizos son aquellos que, aprovechando la bonanza del mercado “llegan y después se van, o los que entran en la parte de la industria sin ética ni moral suficiente para vender ese producto con arreglo a lo que él produce y trata de engañar”.
En relación al respaldo de las administraciones al sector ibérico, admitió que son pocas las ayudas que se reciben “aunque son muchas más que las que se recibían hace diez años”. Elena Diéguez resaltó la labor de empresas como Embutidos Fermín, “haciendo lo indecible para colocar jamones en Estados Unidos, con situaciones difíciles por lo que aprietan las inspecciones”. Además, apuntó que sería necesario realizar estudios de mercados, “algo que no estamos acostumbrados a hacer” para conocer las necesidades reales “porque estamos acostumbrados a trabajar un poco a ciegas, y cuando fuera nos encontramos alguien de nuestro país, vamos a ver si lo machacamos y no tiene que ser así, debería haber más unión y guardar las mismas reglas de juego para potenciar la exportación”, manifestó.
Sobre la norma de calidad, Elena Diéguez apuntó que un informe recoge que el 97% de las etiquetas consultadas en el producto utilizan designaciones, términos o imágenes de la dehesa. “No es que llamen bellota a lo que no lo es, es que ponen un ramo de bellotas en la etiqueta, o una fotografía con cerdos debajo de encinas”, explicó. La responsable técnica de Aeceriber indicó que esta situación no se recoge en la norma de calidad del ibérico, no dice nada de las imágenes, una situación de la que se aprovechan “e induce a error a los consumidores, y esto es competencia de la Administración y lo tiene pendiente, el sector no puede hacer nada, habría que legislar para aclararlo”.